sábado, abril 23, 2005

20ty2

Fuerte más debil, cuando se desconoce a si mismo. Soy producto de ti, soldado en tu guerra, un miron pervertido de mis segundos, deseos de tu ayer en mi hoy.
Me divorcio de tus cadenas para volverme a sonreir. No seas responsable de mis errores. Te impido odiarte...
Tu regazo el mismo infierno, hoy domir en el cielo debo.

martes, abril 19, 2005

Inconcluso

Rara vida se abre senderos entre la confusión, los segundos del ahora son perdidos entre los minutos del mañana. Inhalamos sus cenizas, que libres en nuestro interior, deciden contagiar a las neuronas con recuerdos en descomposición.

Sepultura es su encierro, negación que la memoria otorga. Las lágrimas no correr con palabras, recorrer sensaciones que el idioma ha temido denominar.

Cambios… no son más que la verdad que reprimimos, deseos inefables, un camino entre lo que somos y lo que decidimos ser. Realidad mortal, un preso esquelético que encuentra libertad en la muerte intelectual catalejo de la sociedad.

Prostituta de reforma, ni tus rascacielos barrocos se convencen ante el constante replicar de tu hipocresía. Vives enferma cuidada de tus mediocres personalidades, enfermeras múltiples que violan sus propias reglas y que a punta de azotes suponen la exhumación de deseos, volviéndolos solo mas intensos, abriendo su uniforme a la oportunidad de quebrantar nuevamente la imaginaria moral.

Ayer temí a mis instintos, mientras disfrutaba de su dominio. Entre el desconocimiento de mis actos, mis ojos más infames se tornan ante la prostituta, mientras mi reflejo reconocía un brillo mudo en su destiñes obscura.