Cada día me vuelvo más destructiva, menos… Que linda en un tiempo fui… Ahora… ahora soy un imperioso castillo de roca sólida, color ocaso, impenetrable para los mortales, transparente para los demonios. Fui la sombra de mí ahora.
Pareciera… A la humana vista irreprochable… Aunque no necesito ellos, me basta con los arranques de mi alma, que a gritos ahogados de sangre, al oído demandan.
Mi mente no duerme más. Tiene insomnio, la intranquilidad de mi espíritu es su pesar… Añoro la sombra que hoy me abandona… En poder me renuevo… yaciendo tras la lluvia del ayer.
Pareciera… A la humana vista irreprochable… Aunque no necesito ellos, me basta con los arranques de mi alma, que a gritos ahogados de sangre, al oído demandan.
Mi mente no duerme más. Tiene insomnio, la intranquilidad de mi espíritu es su pesar… Añoro la sombra que hoy me abandona… En poder me renuevo… yaciendo tras la lluvia del ayer.
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