
Cabalgando entre manchones de sudor y latidos de sangre, vendada por la seda bajo tu nariz, te convierto en mis sentidos tras la eutanasia de los míos. En coma mi mente se sincera, el reflejo se fusiona con mi cuerpo, la conciencia hecho es.
Paranoicos palpitares del destino, el pasado y futuro se revuelcan ante el quemante asfalto del hoy. Te vendo mi alma regalada, los candados a mis límites quebrantan la estática. Ahora baila la libertad, muerte maestra de vida.
Olvidé escribir tu nombre, nada en el todo son las palabras, desvanecen la razón motivando la realidad. No más ficción, ahogada me bebí tu alma, encerrándome tras las puertas que me contemplan.
Paranoicos palpitares del destino, el pasado y futuro se revuelcan ante el quemante asfalto del hoy. Te vendo mi alma regalada, los candados a mis límites quebrantan la estática. Ahora baila la libertad, muerte maestra de vida.
Olvidé escribir tu nombre, nada en el todo son las palabras, desvanecen la razón motivando la realidad. No más ficción, ahogada me bebí tu alma, encerrándome tras las puertas que me contemplan.
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