lunes, abril 17, 2006

nTc


Me gustaría yacer en el silencio del tiempo, en el espacio oscuro de un instante perpetuo, en el que tu mirada pudiera guardarse en mi pupila, tu mano nunca soltar; donde todo fuera un instante perpetuo, sin luz ni oscuridad, donde la nada y el todo conjugaran las palabras calladas de mi alma, en la que siempre serás el abismo inmortal de algo que llaman felicidad.
Tu sabes quien y porque; el donde, aun delira en el tal vez. He de nombrarte en sueños que no recuerdo, o quizás, eres sólo el misterio de un milagro que no sabe de causas y efectos, ni de estrategias, ni duelos. Ser la renuncia al cuerpo y el vuelo de mis miedos...
Tal vez, algún sitio, en un instante perpetuo...

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